El compliance legal con inteligencia artificial es uno de los recursos más buscados y utilizados en los despachos de abogados, sobre todo mediante la IA Jurídica, experta en contenido legal. Este tipo de sistemas superan a las simples alertas legislativas para abogados, ya que realiza un seguimiento del BOE automático (y de todo el entorno normativo, jurisprudencial y doctrinal) ante cualquier petición del usuario al respecto. El objetivo: no pasar por alto novedades que pueden afectar a los clientes del letrado o del equipo.
El problema del compliance manual en un bufete
Cuantificar el tiempo dedicado al seguimiento normativo en una firma de tamaño pequeño ya podría dar un resultado sorprendente. Por ejemplo, tan solo dedicando 30 minutos al día a ello, se llegan a gastar más de 120 horas al año en seguimiento regulatorio, el equivalente a tres semanas de trabajo por empleado.
Recurrir a la IA Jurídica para que absorba este trabajo es algo que muchos negocios de la rama legal ya tienen implantado, por el ahorro de tiempo que conlleva. La inteligencia artificial puede rastrear todos los posibles cambios, aunque para ello es muy poco recomendable acudir a plataformas genéricas, o tecnologías de contexto jurídico pero abiertas, que pueden cometer errores y/o no detectar las debidas actualizaciones.
En materia de monitorización normativa automatizada, lo más aconsejable es emplear una IA Jurídica reconocida, que funcione de modo cerrado y únicamente se apoye en fuentes verificadas y actualizadas a tiempo real.
Cómo funciona el seguimiento normativo con IA Jurídica
Existen varias maneras de trabajar en el terreno de IA para compliance. Para explicarlas al detalle, vamos a tomar como ejemplo la IA Jurídica GenIA-L, de la compañía Lefebvre, pionera y una de las más valoradas en el sector.
1. Alertas inteligentes para abogados
Con GenIA-L puedes estar al día sin buscar constantemente si hay novedades sobre un determinado asunto. Esta herramienta detecta de modo automático las modificaciones que puede sufrir un archivo de su base de datos que es de interés para tu caso en particular (por ejemplo, una sentencia del Tribunal Supremo procedente de la base de conocimiento de Lefebvre).
Cómo configurar alertas normativas en GenIA-L
Es muy sencillo. Una vez localizado el documento objeto de estudio, en un desplegable puedes configurar la alerta deseada. Y, a continuación, fijar los criterios específicos para esa alerta.
Asimismo, puedes seleccionar la periodicidad del rastreo (diaria, semanal o mensual), pero solo cuando haya novedades se recibe un correo electrónico al respecto. Ello incluye la posibilidad de añadir otros destinatarios como, por ejemplo otros miembros de tu equipo involucrados en el expediente.
Para ver saber cómo llevar a cabo este proceso en la práctica, puedes visualizar este vídeo sobre alertas en los documentos de GenIA-L.
2. Consultas mediante un workflow
Añadido a las alertas, la inteligencia artificial generativa de Lefebvre contiene un flujo de trabajo prediseñado precisamente para esta tarea pero sin necesidad de estar relacionada un documento.
Se denomina “Novedades legislativas y jurisprudenciales”, y consta de una caja de texto donde el jurista puede formular una petición propia.
Por ejemplo, tecleando solamente jubilación parcial, los agentes IA especializados de GenIA-L explican todas las modificaciones que ha experimentado esta clase de jubilación compatible con el trabajo. Las fuentes en este caso son los Boletines de Actualidad Lefebvre.
Pero este workflow está preparado para resolver consultas mucho más complejas. Por ejemplo, recibirás un análisis detallado si introduces órdenes de mayor calado como: el impacto del nuevo régimen impositivo de las operaciones de reestructuración empresarial tras las últimas directivas europeas.
3. Interacción con documentos propios
En paralelo, en el Chat general de la plataforma, el usuario puede adjuntar directamente cualquier documento de su bufete -ya sea un contrato en vigor, una demanda o un borrador interno- y solicitar que se audite su vigencia normativa. Esta revisión a la carta convierte al Chat en un filtro rápido de seguridad del archivo documental privado de la firma.
En lo que respecta a contratos laborales, como valor añadido, esta tecnología dispone de otro workflow, llamado “Incluye una cláusula en un contrato según convenio colectivo” y cuya función es crear cláusulas nuevas o corregir las desactualizadas.
Compliance con IA en las 5 principales áreas jurídicas
La aplicación del compliance mediante IA no se limita un seguimiento automático del BOE, sino que ofrece soluciones transversales adaptadas a cada rama del derecho y sus respectivas fuentes documentales.
Estas son algunas de las especialidades donde su impacto operativo es mayor, con ejemplos de ello:
Laboral: revisa convenios colectivos, actualizaciones del Estatuto de los Trabajadores y relativas a la prevención de riesgos laborales, etc. En este sentido, una IA Jurídica completa también es, también, en realidad, una IA laboral idónea para letrados laboralistas.
Fiscal: supervisa circulares de la AEAT, novedades tributarias en IRPF, en el Impuesto de Sociedades, en la DGT...
Protección de datos: analiza las resoluciones e imposición de sanciones de la AEPD, entre otros organismos.
Mercantil: identifica reformas en la Ley de Sociedades de Capital y garantiza el cumplimiento de las novedades en derecho de la competencia, entre otras posibilidades.
Penal económico: detecta nuevas tipificaciones delictivas y cambios jurisprudenciales o legales sobre la responsabilidad penal de las personas jurídicas, por ejemplo.
El papel de la IA Jurídica en el rigor que exige el sector legal
El riesgo de incurrir en fallos imputables a la responsabilidad profesional por obsolescencia de normas es real. Por tanto, la verdadera utilidad de automatizar la vigilancia normativa reside en proteger la certeza jurídica de cada actuación del despacho.
Si bien el análisis técnico sigue en manos del abogado, la IA en compliance es un respaldo por trabajar como un motor de comprobación, sea continuo -como en las alertas legislativas para abogados- o a demanda -como en el resto de alternativas que ofrecen IA’s jurídicas como GenIA-L para realizar este tipo de seguimiento-.
Fuentes que garantizan el máximo nivel de seguridad
Las fuentes clave de la editorial Lefebvre de las que se alimenta GenIA-L, sin salir de ellas, son los Mementos; la jurisprudencia del Tribunal Supremo, Constitucional y de la UE; las sentencias de tribunales superiores de justicia; la legislación estatal, autonómica, provincial y foral; la doctrina administrativa y toda la información reciente que abarcan sus Boletines de Actualidad.
En síntesis, se puede concluir que la inteligencia artificial experta en derecho contribuye a reducir muy notablemente el margen de error humano provocado por el exceso de regulación.
Y ahí es donde los agentes IA de Lefebvre son esenciales en la labor de una firma jurídica, porque tienen la capacidad de verificar si un pequeño detalle ha cambiado dentro de todo un entramado de leyes y resoluciones que manualmente llevaría horas, o días, revisar.