Un estudio de la editorial jurídica Lefebvre, realizado entre más de 1.000 profesionales del derecho, confirma que el trabajo con demandas, pronunciamientos judiciales y contratos representa el triple eje documental del trabajo con IA jurídica. Los datos revelan, sobre todo, un patrón claro: el profesional aporta el escrito contrario y pide a GenIA-L que elabore la respuesta. Lefebvre ha desarrollado capacidades específicas para hacer posible ese flujo de actividad con precisión jurídica.
La inteligencia artificial jurídica ha alcanzado ese punto de inflexión. Ya no se trata de resolver consultas generales: los profesionales del Derecho la utilizan en un 50% de las ocasiones directamente sobre sus expedientes, sus documentos y sus casos reales. Así lo confirma un estudio de Lefebvre realizado entre más de un millar de abogados, asesores jurídicos y responsables de departamentos legales, en el que se analizaron técnicamente sus hábitos de trabajo con IA.
Los resultados constatan que la forma en que los profesionales interactúan con la IA jurídica ha cambiado estructuralmente: el documento del usuario es el núcleo alrededor del cual se construye la respuesta a la consulta.
Demandas, sentencias y contratos: un nuevo modo de trabajar
En el marco de este estudio, se ha considerado que el volumen de uso de la IA Jurídica supera los 600 documentos propios incorporados a las sesiones de trabajo de los usuarios. El tipo de documento más frecuente fue la demanda, con 50 archivos; las resoluciones judiciales (autos, sentencias y otros pronunciamientos), que suman 45 archivos entre las tres categorías; los informes y dictámenes -en general-, que alcanzan 36 archivos; y el contrato (35).
La presencia notable de burofaxes y requerimientos (27 entre ambas clases de documento) apunta también a un uso intensivo de la herramienta en fases previas al litigio y en la gestión de relaciones contractuales.
Es importante resaltar que, en lo que respecta a las resoluciones judiciales, los profesionales traen al entorno de la IA autos y sentencias reales para analizarlos en contexto con sus propios escritos y preparar la estrategia de respuesta.
La demanda, también Top 1 en generación de escritos
La tendencia se confirma también en la generación de escritos. Las conclusiones del estudio indican que, entre las más de 300 solicitudes de redacción que sirven de referencia en esta panorámica, la confección de demandas vuelve a posicionarse como la principal necesidad de los profesionales, y vuelve a liderar con 56 solicitudes, casi el 20% del total. Le siguen cartas, comunicaciones y requerimientos (32 entre los distintos tipos), contratos (24) e informes y dictámenes (23).
Los recursos en todas sus modalidades suman 19 peticiones, y las alegaciones, quinta categoría más solicitada, con 18, revelan el uso de la herramienta para la preparación de juicios orales o el refuerzo de escritos ya presentados.
Por qué estas dinámicas de trabajo exigen una IA diferente
El patrón de uso plantea exigencias que sobrepasan lo que puede ofrecer una IA generalista. Elaborar la respuesta a una demanda, preparar unas alegaciones o redactar un recurso adaptado a una resolución concreta es una tarea de análisis jurídico profundo.
Requiere, por tanto:
comprender el contenido real del documento aportado, lo que incluye sus hechos, sus fundamentos, sus referencias normativas y sus pretensiones
cruzarlo con la jurisprudencia y la doctrina aplicables
e integrar todo ello en un escrito argumentado, fundamentado y procesalmente coherente.
Esa es precisamente la capacidad que Lefebvre ha desarrollado de forma específica para GenIA-L. A diferencia de las soluciones generalistas, GenIA-L está diseñada para combinar el contenido del expediente del abogado o jurista con las fuentes de Lefebvre, como normativa, jurisprudencia o doctrina, generando respuestas jurídicamente matizadas.
La diferencia que aporta la base de conocimiento de Lefebvre
"La inteligencia artificial está pasando de ser una herramienta de consulta a convertirse en un apoyo integrado en el trabajo diario del profesional del derecho. Los datos muestran que los profesionales trabajan sobre expedientes reales y buscan una IA capaz de comprender ese contexto documental y combinar su contenido con conocimiento jurídico especializado. Eso es exactamente lo que hemos desarrollado en GenIA-L", señala Vicente Revert, del departamento de IA y Sistemas de Información Legal en Lefebvre.
La evolución que reflejan los datos de este estudio corrobora que el profesional necesita ser acompañado donde se concentra el verdadero valor del trabajo legal: sobre los documentos reales de cada caso, cruzados con conocimiento jurídico sólido y actualizado. Lefebvre lleva décadas construyendo ese conocimiento, que ahora se integra en los expedientes y el día a día de los profesionales, para fundamentar adecuadamente cada decisión.