Las asesorías (fiscales, laborales, contables y mercantiles) operan normalmente bajo la presión de un volumen elevado de operaciones rutinarias. Ello exige velocidad de respuesta, también por las necesidades de los clientes, pero, a su vez, consistencia legal. Es ahí donde entra en escena la IA Jurídica, que puede acelerar el trabajo pero contribuyendo a garantizar el cumplimiento normativo en las diversas áreas de práctica que suelen abarcar las asesorías.
Los errores de un gestor, o de un asesor, pueden acarrear pagos de cuantías incorrectas o sanciones a los clientes. Hay que tener en cuenta que la normativa fiscal, por ejemplo, está en constante cambio.
Pero una operativa con comprobaciones manuales conlleva un gasto de tiempo que, hoy en día, se puede paliar con la inteligencia artificial. Pero no solo hablamos de contrastar información, porque la IA Jurídica tiene múltiples funcionalidades idóneas para las asesorías, como, por ejemplo, crear, revisar o comparar documentos y contratos.
Aplicaciones de la IA Jurídica en las asesorías
La inteligencia artificial generativa GenIA-L, de la editorial Lefebvre, es uno de los ejemplos más claro de IA Jurídica auténticamente profesional. Está especializada en el sector legal y bebe únicamente de fuentes autorizadas, validadas por expertos y actualizadas a tiempo real: los Mementos y la base de datos de legislación, jurisprudencia y doctrina administrativa de Lefebvre.
Esta plataforma funciona como un asistente jurídico de primer nivel gracias a su sistema de multiagentes IA especializados, que no solo responden consultas sino que realizan acciones de muy diversa índole. Por ello, proporciona una flexibilidad que se alinea con la naturaleza multidisciplinar de las asesorías, como explicamos a continuación.
Área fiscal y contable
GenIA-L está capacitada, además de para atender preguntas complejas de temática fiscal y contable, para el análisis de riesgos y auditorías. Además, se puede emplear para la generación de informes y otros documentos de carácter fiscal o contable.
Área laboral
En esta esfera, la IA Jurídica ofrece, por ejemplo, la posibilidad de la automatización de contratos y documentos laborales. El usuario, en este sentido, cuenta con la tranquilidad de que GenIA-L verifica el cumplimiento normativo del contenido, reduciéndose así los riesgos derivados de cláusulas incorrectas.
Área mercantil
Respecto a asuntos mercantiles, la asistencia en operaciones societarias, así como la revisión y validación legal de documentos como estatutos, actas y acuerdos, es donde GenIA-L puede convertirse en un pilar en cuestiones de asesoría de empresas.
GenIA-L en las estrategias de los asesores jurídicos
En general, para las asesorías, esta herramienta actúa como un mecanismo de control de calidad y vigencia. Pero no solo por su función de revisión exhaustiva con fuentes fidedignas, sino por su papel en el propio día a día de gestores, asesores y consultores -de cualquier especialidad-. Y eso supone ayudar en en la creación y estudio de estrategias, algo crucial en la profesión.
GenIA-L es un asistente jurídico fundamental a la hora de inspirar estrategias como la planificación fiscal, entre otras. O en la labor global como “departamento” laboral de las empresas, estudiando las mejores opciones y el máximo rigor para, por ejemplo, despidos. O para enfocar la solución de cualquier problemática que afecte al cliente.
La IA generativa de Lefebvre elabora informes jurídicos completos sobre estas y otras cuestiones esenciales en las asesorías, con argumentos, preguntas y respuestas, citas jurisprudenciales y de doctrina, etc.
Un valor de alta fiabilidad para el trabajo diario
En síntesis, contar con una IA Jurídica reconocida conlleva:
Que las gestorías se sitúen al nivel de las asesorías más especializadas, y que ambos tipos de negocio pasen a ser “socios estratégicos” de sus clientes, sean empresas o particulares. Y no meras consejeras o ejecutoras de tareas administrativas.
Esto se debe a las altas garantías de seguridad en la información, y en la protección de datos, que brinda GenIA-L.
En paralelo, no es baladí la función comunicacional que cumple de cara a los clientes mediante la preparación de resúmenes y explicaciones coloquiales.
En conclusión, la inteligencia artificial experta en materia legal aplicada en las consultorías reduce la dependencia del conocimiento individual del asesor, optimizando su tiempo de manera exponencial y aportando una base jurídica a todas sus acciones.