La adopción de la inteligencia artificial jurídica ya no despierta un debate, porque la implementación de tecnología especializada ya es algo generalizado en el sector legal, y ha significado un cambio de paradigma en los despachos de abogados. Pero una vez tomada la decisión, la verdadera cuestión es determinar qué solución de IA Jurídica incorporar. Te ayudamos a decidir sobre ello analizando los factores clave que debes tener en cuenta, y te facilitamos las herramientas de IA más usadas actualmente por los bufetes.
¿Qué diferencias hay entre la IA general y las herramientas específicas para abogados?
En primer lugar, conviene recordar que la IA Jurídica tiene muy poco que ver con las inteligencias artificiales generalistas. Mientras que un sistema genérico (como ChatGPT) está diseñado para procesar y redactar cualquier tipo de contenido cotidiano a partir de la información que encuentra en internet, las soluciones jurídicas de calidad se nutren únicamente de normativa, jurisprudencia, doctrina otras y bases de conocimiento verificadas, en un entorno cerrado, aislado de la red.
Asimismo, la IA Jurídica no solo responde a preguntas, lo más habitual cuando se utiliza ChatGPT, sino que puede trabajar codo a codo con el profesional del derecho, contestando demandas, confeccionando contratos, buscando jurisprudencia idónea para un caso, elaborando informes complejos, etc.
Además, las diferencias se extienden al terreno de la seguridad: las plataformas jurídicas aseguran la confidencialidad absoluta de los datos -lo que no ocurre en ChatGPT-.
Factores clave a la hora de elegir una solución de IA Jurídica
Existen algunos aspectos principales que debes tener en cuenta para acertar en la decisión:
Rigurosidad y trazabilidad de las fuentes: una IA jurídica debe ofrecer respuestas fundamentadas. Es vital comprobar que la solución escogida se alimente solamente de referencias normativas y jurisprudenciales reales -y actualizadas-, y que proporcione acceso a las fuentes originales.
Riqueza de la base de datos: algunas IA's destinadas a abogados y juristas no tienen capacidad de consultar todas las fuentes necesarias. Corrobora, por tanto, que tiene una rica base de datos y no solo recoge información del BOE y una selección de sentencias de CENDOJ, por ejemplo.
Privacidad y confidencialidad de los datos: es imprescindible que el sistema cumpla con la normativa de protección de datos (como el RGPD) y asegure explícitamente que los datos de los clientes no se utilizan para entrenar modelos.
Funcionalidad según los flujos de trabajo habituales: también es muy recomendable que la IA Jurídica por la que apueste tu bufete incluya, como valor añadido, workflows de tareas frecuentes, donde se acompaña al usuario de principio a fin. Por ejemplo, contestar a demandas o crear un borrador de negociación SMAC, entre otros.
Agentes IA especializados: para llevar a cabo todas las tareas que necesita el especialista legal, es esencial que la IA que selecciones sea agéntica, de modo que no solo pueda generar respuestas sino ejecutar acciones.
3 herramientas de IA para investigar casos legales de forma eficiente y precisa
A continuación, te recomendamos tres herramientas de IA Jurídica muy comunes en los despachos, tanto para la investigación de casos como para la redacción de documentos legales.
GenIA-L, de Lefebvre
GenIA-L, la inteligencia artificial generativa de la editorial Lefebvre, cuenta con siete agentes IA especializados: de redacción, de revisión, de análisis documental, de análisis documental múltiple (para comparar dos documentos), de análisis normativo, de verificación de citas y de labores complementarias.
La inteligencia artificial de esta compañía tiene como lema "certeza jurídica en cada decisión que tomes", debido tanto a su estructura y capacidades de investigación y redacción como, sobre todo, a la reputación de su base de datos. Esta incluye, además de normativa, doctrina y jurisprudencia, los célebres Mementos.
Vincent AI, de vLex
Vincent es una plataforma reconocida para los abogados y juristas. Ante todo, está pensada para el procesamiento masivo de datos, y para optimizar la eficiencia operativa del despacho.
Allegra de Aranzadi LA LEY
Allegra también dispone de una base de datos reputada, la de Aranzadi, pese a no contar con los Mementos de Lefebvre. Su oferta de funcionalidades es variada, y es capaz de acompañar en el día a día de un letrado.
¿Cómo puede un chat de IA ayudar a un abogado a redactar contratos y revisar leyes de forma rápida y fiable?
La inteligencia artificial jurídica no es un simple chatbot conversacional; se comporta como un auténtico copiloto de altas capacidades para los profesionales del derecho. En ese sentido, no se limita a resolver dudas, y puede procesar consultas complejas relacionadas con normativa y jurisprudencia para elaborar informes jurídicos completos en cuestión de segundos.
Del mismo modo, y tal como señalábamos anteriormente en este artículo, estas plataformas avanzadas no se quedan en la mera teoría, ya que ejecutan acciones concretas con el rigor jurídico que exige la práctica legal. Pueden, por ejemplo, confeccionar documentos contractuales desde cero.
Por estos motivos y sus otras características propias, se puede afirmar que las herramientas de IA Jurídica piensan como un abogado debidamente documentado, y se han convertido en un aliado idóneo para redactar contratos y revisar leyes con garantías.
¿Qué consideraciones de cumplimiento y ética deben tenerse en cuenta al usar IA en la práctica legal?
Por último, en el momento de elegir una IA Jurídica, es importante que tengas en consideración no solo la privacidad de los datos, sino un uso alineado con las líneas que, en general, establece el AI Act: la Ley de IA de la Unión Europea. Tienes la obligación de utilizar la tecnología conforme a las instrucciones del proveedor y vigilar su funcionamiento, con el fin de detectar posibles sesgos.
Asimismo, si bien es cierto que estas soluciones actúan como asistente avanzado, el criterio final debe recaer siempre en el letrado. Ningún borrador ha de presentarse ante un tribunal o cliente sin una revisión y validación por parte de un profesional humano (principio de human-in-the-command). La tecnología, en definitiva, marca el camino, pero la excelencia jurídica sigue llevando firma humana. Aunque, con plataformas como GenIA-L, una de las más usadas por los profesionales del derecho, esa tarea de supervisión se minimiza desde el diseño.
Si te encuentras justo en el momento de comparar y elegir herramientas de IA jurídica para tu bufete, GenIA-L -junto a otras soluciones líderes del sector- se posiciona como una de las alternativas más fiables por los profesionales para dar el salto definitivo en la transformación digital.