La Comisión Europea ha presentado este miércoles su nuevo objetivo de reducción neta de las emisiones de gases de efecto invernadero del 90% respecto a los niveles de 1990, de cara a lograr el objetivo de neutralidad climática en 2050 y limitar el calentamiento global a 1,5 grados, como establece el Acuerdo de París.
Según el último informe de situación de la Comisión Europea sobre la acción por el clima, las emisiones de gases de efecto invernadero serán en 2023 un 8,3% inferiores a las de 2022, «el mayor descenso anual en décadas».