La modernización legal y administrativa del sector público, que está abordando desde hace tiempo el Gobierno, viene de mano de diferentes factores, y uno de ellos es la implantación de la inteligencia artificial. Pero la Administración no admite cualquier IA, sino que solo se pueden utilizar las que cumplan con unos estrictos criterios garantistas. Una de ellas es GenIA-L, que desde hace tiempo está siendo contratada por organismos públicos, estatales y locales.
Lo que dicen la estadísticas sobre la IA en la Administración
Un estudio de EsadeEcPol, el Centro de Políticas Económicas de la prestigiosa institución académica ESADE, elaborado en 2025, ya alertaba entonces de que la adopción de la IA generativa por parte de la Administración Pública española podría incrementar la productividad por trabajador un 9% en el plazo de una década. Ello generaría, según los investigadores, un valor aproximado de 7.000 millones de euros anuales.
Si nos centramos específicamente al sector de la justicia, es importante destacar que la Administración de Justicia está siendo dotada de soluciones tecnológicas gracias a un proyecto estratégico denominado Justicia 2030 -que engloba el programa Eficiencia Digital-.
Pero volviendo a la pura gestión, en todos los ministerios, y conforme al análisis de EsadeEcPol, el 67% de los funcionarios podrían ver mejoradas hasta la mitad de sus tareas diarias, las más repetitivas.
Aplicaciones de la IA Jurídica en la gestión pública
Acotando aún más, y enfocándonos en la inteligencia artificial especializada en contenido jurídico, plataformas como GenIA-L superan el límite de la mera gestión y refuerzan el criterio profesional de los juristas de la Administración.
GenIA-L, de la editorial Lefebvre, se utiliza por parte del sector público para labores complejas como las que exponemos a continuación.
Licitaciones y contratación pública
Generación automática de pliegos y análisis de requisitos legales
Comparación rápida entre ofertas y criterios normativos
Empleo público
Elaboración de bases para convocatorias y revisión de normativa aplicable
Preparación de respuestas a reclamaciones o recursos
Gestión de expedientes administrativos
Análisis de resoluciones y extracción de artículos citados
Creación de borradores para contestaciones fundamentadas.
Todas estas posibilidades se deben a que la IA de Lefebvre no solo funciona con la dinámica pregunta-respuesta, ya que su valor añadido reside en que sus agentes IA especializados pueden ejecutar acciones como un asistente legal que trabaja codo a codo del usuario. En ese sentido, la herramienta fundamenta decisiones y argumentos con conocimiento contrastado y actualizado.
Beneficios de la IA Jurídica GenIA-L para el sector público
Sin duda el ahorro de tiempo es la ventaja más inmediata, pero ni mucho menos es la única. El empleado o funcionario puede trabajar con seguridad jurídica, ya que GenIA-L únicamente se nutre de los Mementos y las bases de datos de Lefebvre (legislación, jurisprudencia y doctrina oficial).
Asimismo, y esto es esencial tratándose de la Administración pública, la transparencia está garantizada con la IA Jurídica, porque el sistema explica e indica el origen de cada respuesta y cita las fuentes, que son, a su vez, navegables.
Lo mismo ocurre con la protección de datos: cumple estrictamente con el RGPD y, además, cuenta con las certificaciones ISO 42001 (específica para la Gestión de la IA), ISO 27001 de seguridad de la información y el Esquema Nacional de Seguridad (ENS).
Ejemplos de uso de la IA Jurídica en la Administración
Ayuntamientos (local)
-> Generar informes sobre normativa urbanística aplicable a licencias
-> Comparar convenios colectivos para el personal municipal
Organismos públicos
-> Revisar simultáneamente varios documentos de un expediente sancionador
-> Preparar argumentarios para recursos administrativos
Contraste de doctrina, un aspecto clave para el jurista público
El módulo de GenIA-L Jurisprudencia – Doctrina Administrativa es muy relevante en la adopción de esta solución experta por parte de la Administración. Al elegir Doctrina, el usuario puede consultar todas las resoluciones de interés para el asunto que está tratando, y puede ver el criterio que se emplea a día de hoy respecto a un asunto.
Por ejemplo, en materia de Contratación Pública, en la tarea la generación de pliegos antes citada, el profesional puede cruzar un borrador municipal con la doctrina más reciente de las Juntas Consultivas de Contratación. Esto detecta lagunas, o criterios desactualizados, antes de que el pliego se publique.
Es importante tener presente que la doctrina administrativa suele estar dispersa y fragmentada, de forma que GenIA-L actúa como un unificador de criterio inmediato. Al indicar en la pantalla los hechos y la conclusión deseada (no es un buscador general), el sistema muestra el criterio administrativo consolidado antes de que el técnico empiece a escribir.
En conclusión, sea en la parte de doctrina o en el resto de posibilidades que ofrece la IA Jurídica, se erradica el riesgo de alucinación de las IA’s genéricas y el trabajo se realiza con datos de la máxima fiabilidad.